Dime tu nombre (otra vez)
Mientras bajaba una escalera de la mole de educación para futuros prometedores, atrajo mi vista una chica, de esas que sólo ves pasar. Sólo un movimiento rápido de los ojos, un parpadeo, un segundo de contemplación y listo. Pero como si hubiese percibido mi interés, me llamó inesperadamente. ¡Espera! Tres pasos y estaba frente a mí, dos escalones más arriba, y entonces pude verla bien. Carita dulce, piel canela, ojos que me dejaban sin aliento, delgada, cabello hasta los hombros. Hola, soy... (mi mala memoria me traicionó de nuevo) ¿Puedes darle esto a tu hermano? Soy una amiga de la universidad, me lo pidió de favor. Una sonrisa preciosa adornada con un brillo que sólo la ortodoncia te puede otorgar, mientras me alcanzaba unos papeles. Claro, yo se lo doy. ¿Como sabías que es mi hermano? Te reconocí. Ya te había visto pasar. Otra dulce sonrisa cromada. Gracias. Un beso de regalo en la mejilla. Nos vemos.
Sólo eso hizo que valiera la pena aguantar tres horas escuchando una clase acerca de estrategias que de nada sirven en mi lucha por ser el de antes.
Sólo eso hizo que valiera la pena aguantar tres horas escuchando una clase acerca de estrategias que de nada sirven en mi lucha por ser el de antes.



2 despiértame..:
At 3:30 p. m.,
edu said…
y
nunca supo
como
se
llamaba
porque
en
realidad
no
tiene
hermanos
At 6:49 p. m.,
diego said…
aún le puedes preguntar el nombre a tu hermano, no?
Publicar un comentario
<< Home