Bajo la mesa
Ayer por la noche te vi. En verdad no lo tenía planeado. Es más, te llame por llamar, pensando que ibas a decir que no. Pero treintaisiete minutos después estábamos juntos, hablando de cosas que no se qué. Con una despreocupación y una naturalidad que extraño más seguido de lo que crees. Simplemente hablar, acercarnos más de lo debido, saber que estamos ahí. En otro momento, en otro lugar, quizás serías tú… pero no eres tú… nunca lo fuiste… Lo que no significa que no valore lo que tenemos (¿tenemos algo?). Lo juro, no miento…



0 despiértame..:
Publicar un comentario
<< Home